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9 Señales que demuestran que tienes un gran Instructor

Quizás uno de los aspectos más importantes en tu viaje por las artes marciales es tu instructor. Un gran instructor puede inspirarte para que tu viaje por las artes marciales sea de toda la vida; se convierte en una búsqueda de excelencia y continua autosuperación.

¿Sientes curiosidad por saber qué hace a un buen instructor?


Les presentamos 9 señales que demuestran que tienes un gran instructor.

1- Él Ama lo que hace.

Hay una gran diferencia entre alguien que se apasiona por lo que hace y alguien que sólo hace su trabajo para salir adelante. Si tu instructor es apasionado por su trabajo, entonces él lo hará porque de verdad quiere ayudar a sus estudiantes a convertirse en los mejores artistas marciales que puedan ser.

2- Tiene un profundo conocimiento de las artes marciales.

Toma años de dedicación para convertirse en un Campeón Mundial de Karate o en un cinturón negro de Karate. A través de esos años de entrenamiento y competencia, no queda duda de que han heredado el conocimiento detrás de las técnicas perfectas que muestran en clase. Al mismo tiempo que comparten con sus alumnos para inspirarlos a trabajar más duro.

3- Sabe cómo motivar a sus estudiantes.

Ya sea a través de palabras, elogios o una simple palmadita en la espalda, nada se siente mejor que recibir reconocimiento por todo el trabajo duro. Un gran instructor conoce la fórmula adecuada para motivar a sus estudiantes con aprobación, guía y desafíos.

4- Ayuda a sus estudiantes a fijar objetivos.

Todo artista marcial entiende la importancia de fijarse metas. Un buen instructor ayuda a sus estudiantes a alcanzar sus objetivos sin importar si son de corto o largo plazo. También ayuda a definir esas metas y los motiva a trabajar por alcanzarlas sin importar nada.

5- Demuestra respeto.

Aunque los instructores inculcan el valor del respeto en sus estudiantes, demostrarles que el respeto es mutuo ayudará a cualquier alumno a desarrollar lo mejor de sus habilidades. También entienden la importancia de aprender de sus estudiantes sin importar el nivel de habilidad. Todos están en el camino de la autosuperación sin importar su lugar en su viaje por las artes marciales.

6- Sabe cómo divertirse.

El honor y el respeto son principios que evocan cierta aura de seriedad – pero un buen instructor sabe que no mantendrá la atención de sus estudiantes para siempre sólo siendo disciplinado y directo. Un gran instructor es enérgico, incansable y sabe cuándo reír o contar un chiste.

7- Es un gran ejemplo para sus estudiantes

Aparte de impartir buenas clases, un instructor es respetado y admirado por su integridad y el espíritu indomable que adquirió a lo largo de años de entrenamiento y enseñanza. ¡No cualquiera posee esas habilidades!

8- Da soluciones creativas a sus estudiantes.

Hay muchas técnicas que todavía se están desarrollando y renovando, evolucionan constantemente a través de los años. Un gran instructor reconoce esto y no teme romper la tradición de vez en cuando. También sabe cómo adaptar una técnica para personas con diferentes capacidades de aprendizaje y es paciente para hacerlo.

9- Es desinteresado.

Cuando un artista marcial decide convertirse en instructor, su enfoque cambia. Entrenar ya no es para su propio beneficio; lo es también para sus estudiantes. Se involucra más en el desarrollo de las habilidades de sus estudiantes y eso está por encima de todo.

Si tu instructor tiene algunas de estas cualidades, ¡entonces estás en buenas manos! Si decides convertirte en instructor, recuerda estos valores y aplícalos en cada sesión de entrenamiento.


Fuente original: Solo Budo